miércoles, 25 de septiembre de 2013

Las tartas de despedida siempre son las más dulces



Sí. Me voy de Erasmus yo también. Tendremos que llamar al blog "these boobs are made for erasmus"... o al menos hacer alguna mención de honor a esta gran experiencia, calificada así según las que ya la han vivido.

Yo aún estoy con los nervios y el agobio pre-viaje, pero pronto pasará y podréis disfrutar de lo más selecto de Bucarest en este blog. También de Zagreb, donde Nerea está erasmuseando del mismo modo






Aunque está claro que conoceré a gente nueva maravillosa, ahora mismo me toca despedirme de la de aquí. Y eso con una rica tarta no se hace tan dramático.





Os presento mi tarta de queso, plátano y nutella (la decoración de fruta es para dar impresión de que al menos algo sano comí, para que el seguro de vida no me cueste tanto en el futuro... jajaja).

La receta la saqué de bocadosdecielo, aunque he cambiado algunas cositas y he doblado las cantidades. Con las que os pongo aquí os salen estas dos tartas tan hermosas.




Receta de tarta de queso, plátano y nutella

- 2 plátanos grandecitos y maduros.

- 2 huevos.

- 250 g. de azúcar.

- 500 gr. de queso, yo usé philadelphia de marca blanca

- Un vaso de zumo de naranja natural exprimido (250 ml. aprox.)

 - 100 g. de mantequilla

- 400 g. de harina.

- 2 cucharaditas de café de bicarbonato sódico (que es lo mismo que la levadura Royal pero muuuuucho más barato).

- Nutella al gusto.




Machaca los plátanos y añade los huevos, el queso, el zumo de naranja y la mantequilla templada al baño maría.

En otro recipiente mezcla la harina, el azúcar y el bicarbonato. Haz reaccionarlo con una gotita de zumo de naranja.

 Une las dos mezclas hasta que estén integradas. Derrite un poco la nutella en el microondas para que esté un poco más líquida. Vierte un poco de masa en el molde, nutella y masa otra vez (para que esté como relleno).

Por encima echa el resto de la nutella y dibujando aleatoriamente con una cucharita puedes hacer que se vea como el mío, o bien déjalo como si de un chocolateado cuadro de Kandinsky se tratara.

Hornea a 180º durante 45 minutos aproximadamente. Esto lo escribo como referencia, pero cada horno es un mundo. Pon en práctica el truco del almendruco... digo del paluco... del palillo.







Como mi tarta redonda iba a ser finita, no la rellené de nutella: echando por encima iba sobrada.





No os voy a decir que os animéis a hacerla; creo que los borbotones de nutella saliendo de la tarta de queso son más elocuentes que cualquier palabra.

Disfrutadla. En breve os presentaré Bucarest.






Victoria