jueves, 30 de mayo de 2013

Técnicas creativas anti "blancos"




Una de las cosas más chulas de estudiar Publicidad es que te obliga a exprimir la cabeza para buscarle el toque diferenciador a todo. Pero no somos máquinas, y la inspiración es caprichosa.
Así que para buscarnos la vida en los momentos de blanco absoluto hay que echar mano de técnicas muy bien inventadas que le dicen a la musa "Hasta que no termines de trabajar no te vas".


Lo que aprendí en la asignatura "Creatividad Literaria y Mitocrítica" con Miguel Nieto Nuño :


Haz haikus



Pequeños bocaditos estimulantes para tu cerebro que te forman estilísticamente y suelen dar bastante satisfacción.
Son poemas japoneses de 3 versos con una estructura muy fácil de 5, 7, y 5 sílabas; no tiene que rimar (a menos que tú quieras). Con eso tienes para hacer ejercicio mental un rato. La temática tradicional es la naturaleza pero, oye, que también puede salirte un bonito poema sobre lavavajillas y cosas por el estilo, o si no mirad cómo lo triunfa García Montero con esas cosas...
Da igual si eres de poesía órfica o de la experiencia, pero por favor, intenta usar el menor número de verbos posibles, eso consigue que tu poema sea una imagen. Escritura e imagen juntas, promete inspiración ¿no?
Ejemplo: haikus urbanos de Andrés Neuman



"El objeto mágico"      

Otorga poderes sobrenaturales a cualquier cosa que encuentres por tu casa. Seguramente eso mismo hizo Tolkien para su gran obra maestra "El señor de los anillos".
Miguel, el profesor, nos dio unos 10-15 minutos para escribir un texto coherente con un objeto que elegimos de entre varios en clase, y funcionó. Todo el mundo fue capaz de hacer una historia. Yo misma acabé escribiendo un relato reivindicativo de la II República española a través de una moneda de 5 duros (esa con el agujerito en el centro, para los que ya no lo recuerden o sean demasiado jóvenes), mágica y muy simbólica, que por algo se ponía en el dedo a las figuras de San Pancracio.
                                                                                                              

Otras técnicas que te entrenan el cerebro y pueden acabar dándote de comer:

- Utiliza un mito clásico y trasládalo a la actualidad. El Ulises de Joyce, aunque a ojos poco entrenados se les pueda escapar, es una forma original de transmitir el clásico mitológico en el siglo XX. Hoy en día podemos seguir haciendo lo mismo y conseguir obras totalmente innovadoras. No olvidemos que la mitología nació para dar explicación a todo lo que los humanos sienten y padecen, y esas preocupaciones no cambian.

- Escritura automática
Al principio cuesta, pero si creas un ambiente idóneo y te relajas lo suficiente consigues que tu mano vaya a la par que tu cerebro y escribas chorradas increíbles cosas sorprendentes. Quizás hasta te conozcas mejor. Eso sí, usa ese material inmediatamente porque como te de por leer lo que has escrito al cabo de un mes te darás golpes contra la pared al ver la cabeza enferma que tienes sobre esos hombros.


- Si un tema te aburre muchísimo pero tienes que escribir sobre él, coge también un tema que te flipe. ¡Mézclalos hasta encontrar una relación con sentido! Es más fácil de lo que piensas y muy divertido. ¿Qué tienen en común una patata y las leyes en educación de España? Bueno, esa es fácil, pero puedes hacerlo tan complejo y loco como quieras.


Lo que aprendí en la asignatura "Concepción y Construcción del Mensaje Publicitario" (también llamada creatividad) con @marinota :


Eduard de Bono y sus 6 Sombreros para pensar


Ponte en la cabeza estos sombreros/roles, metafórica o literalmente. Puedes quedar con amigos y ejercer cada uno un rol para discutir una idea o alternar en solitario cada uno de ellos. También te ayudan a saber qué tipo de persona eres ya que alguien muy analítico llenará folios con las ideas del "sombrero blanco", los criticones gozarán con el "sombrero negro"...
  • Sombrero blanco: para pensar de la manera más objetiva y neutral posible. Datos, satos, y más datos. ¡Nada de valorar!
  • Sombrero rojo: para expresar nuestros sentimientos. Lo que te salga del alma, esté justificado o no. "Me da buen rollo" o "Uy qué mala pinta" caben aquí perfectamente.
  • Sombrero negro: para ser críticos de una manera negativa y pensar por qué algo no podría salir bien. Pesimismo power.
  • Sombrero amarillo: al contrario que el sombrero negro, con este se intenta buscar los aspectos positivos sobre un determinado aspecto. Móntate tu propio mundo ideal en el que todo sale bien.
  • Sombrero verde: abre las posibilidades creativas y está íntimamente relacionado con su idea de pensamiento lateral o divergente. Hay que decir algo alternativo a la línea que se está siguiendo cuando se usa este sombrero.
  • Sombrero azul: es el que controla al resto de sombreros; controla los tiempos y el orden de los mismos. Moderadores para que nadie se salga de su papel.



Sinéctica (William J.J. Gordon)


Tiene dos objetivos básicos a elegir:
1. Volver conocido lo extraño
2. Volver extraño lo conocido


Consiste en forzar analogías para dar soluciones a todo tipo de problemas. La técnica descrita antes de mezclar temas aburridos con divertidos está dentro de este método. Mezclar, mezclar y mezclar, que es como avanza el mundo. Podéis ver las analogías descritas aquí.



Y si nada de esto te sale bien, siempre puedes recurrir al absurdo más enfermizo y triunfar:




Araceli

viernes, 24 de mayo de 2013

El Baúl Vintage, ¡ropa de segunda mano como nueva y exquisita oiga!

El día en el que se descubre algún tipo de iniciativa cultural o empresarial alternativa y molona en Córdoba es un día para celebrar. Máxime si el negocio -en este caso- parece que tira hacia adelante.



Las Boobies supimos del Baúl Vintage a través de publicidad que encontramos en lugares que solemos frecuentar (El Astronauta, Omundo de Alicia...), y aunque en principio la imagen de marca no nos sedujo demasiado, sí que lo hizo la temática que trataba. La excursión al local era indiscutible: ropa de segunda mano (nos da igual que sea un cliché de modernas, nos flipan los rastros), precios asequibles, cosas cuquis, y COLOR AZUL TURQUESA EVERYWHERE.



Allí nos encontramos con Lucía, una de las emprendedoras de este negocio -junto con su compañera Manuela-. Lucía nos explicó que la concepción de la tienda surgió de manera muy natural, las dos chicas estaban en paro y en sus diversos viajes por el extranjero habían tenido la oportunidad de ver el éxito que este tipo de tiendas de segunda mano tienen en ciudades de otros países y pensaron "¿Por qué no en Córdoba?".

Qué decir del enclave de la tienda, pleno Realejo gustosísimo de pasear con su acerado nuevo. [Volvemos a soltar la propuesta... ¿si siguen floreciendo empresas con encanto y valores culturales por aquí, podríamos pensar en un Soho Córdoba? ;)].



Desde el escaparate ya se puede apreciar la intención de la tienda y el cuidado por los detalles. A pesar de no ser un espacio demasiado grande puedes encontrar de todo: zapatos, vestidos, pantalones, chaquetas, cinturones, pañuelos, bolsos, corbatas a cada cual más original, alguna que otra pieza de bisutería... Pero lo MEJOR de todo... es la excelente calidad de los artículos. En ningún momento da la impresión de estar comprando ropa usada. El distribuidor con el que trabajan selecciona cada pieza muy cuidadosamente y además ellas las planchan al llegar a la tienda para colocarlas en la perchas con toda la dignidad del mundo.



Así que nada de olor a rancio, nada de costuras desechas, nada de rotos, y nada de manchas imposibles de quitar. No nos podemos quejar, estas chicas lo han hecho y BIEN, que es como se deben hacer las cosas.

¡Por cierto! Muchos detalles de la decoración de la tienda están sacados a su vez de los rastros o de lugares como el Centro Reto.



Lucía nos cuenta que la acogida ha sido muy buena, y no nos extraña. Ya sabemos que lo retro está de moda. La alegría, el entusiasmo y el trabajo duro no son siempre sinónimo de éxito, pero cuando existe un público ávido, inquieto e incompleto El Baúl Vintage y otras iniciativas se convierten en aire fresco, valor añadido para nuestra cuidad y montones de pulgares levantados al estilo "likes" de Facebook.

El Baúl Vintage tiene nuestra bendición y quien sabe si algún día nos animamos a proponerles alguna colaboración a Lucía y Manuela.




El Baúl Vintage
Santa María de Gracia nº 1
Horario de lunes a viernes 10:00 - 13:45, 17:30 - 21:00
Horario sábados 10:30 - 14:00, 17:30 - 21:00
Facebook http://on.fb.me/10t79Xx
Más fotos de "El Baúl Vintage" en nuestra página de FB http://on.fb.me/10t7bib


Violeta














domingo, 19 de mayo de 2013

Präger Torte o Tarta "Praga"







En Rusia, país del cual procedo, hay una cultura repostera brutal. Todo esto de las buttercream (crema de mantequilla), ganaches, etc. que se están poniendo de moda últimamente con la fiebre americanófila de los cupcakes y layer-cakes, allí se lleva haciendo toda la vida.

Las cremas tradicionales para rellenar los bizcochos son sencillas de preparar y deliciosamente pecaminosas. Además de la crema de mantequilla (mantequilla y azucar glás a partes iguales), las más populares son la de leche condensada y las de nata agria (añadiéndole azúcar, claro).

Y, aparte, hay una receta excepcional llamada "Leche de ave". Es decir, tan exquisita que es una fantasía de cuento como lo es la leche de ave. Es una especie de merengue italiano cubierto con chocolate. CELESTIAL. Por desgracia, no se conoce más allá de Europa oriental.



La foto no es mía. Ojalá... Algún día me atreveré a prepararlo.

Y, mientras sueño con encontrar la leche de ave, os traigo una tarta también típica de Rusia: la tarta Praga. Básicamente es un bizcocho de leche condensada; lo especial de la receta es que contiene yogur griego y no mantequilla, que es el clásico ingrediente de este tipo de bizcochos. El yogur le da un toque ácido, de contraste, increíble. Y menos calórico que la mantequilla, que todo hay que decirlo.
La tarta resulta muy dulce, sobre todo si la empapáis de más leche condensada como yo lo he hecho. Queda muy jugoso, no necesitáis rellenarlo de más crema. Por ello, también es menos laborioso que una tarta normal. Ah, y lo que mi tarta tiene en el centro son fresas: horneé la tarta en un molde de bundt cake

En fin, ojalá pudiera transmitiros el olor y el sabor que rezuma para enamoraros ya del todo. Insisto en que lo preparéis: es una receta facilísima, que gusta a todo el mundo y os hará quedar como reyes. Además, es un lienzo en blanco para que apliquéis toda vuestra fantasía a la hora de decorarlo. El ganaché de chocolate es una apuesta segura.




I n g r e d i e n t e s    (8 raciones aprox.)


Para la tarta.

  • Dos huevos
  • 250 g. de azúcar blanco
  • 250 g. de yogur griego
  • 175 g. de leche condensada para la masa + 175 para el almíbar = un bote pequeño
  • 375 g. de harina
  • 6 cucharaditas de cacao en polvo
  • Una cucharadita de bicarbonato de soda

Para el ganaché. 

  • 200 ml. de nata para montar (35% de materia grasa)
  • 150 - 200 g. de chocolate para fundir. Podéis usarlo negro, con leche o blanco. Yo he usado negro
  • Fresas para decorar (opcional)


P r e p a r a c i ó n.

Mezclamos los huevos con el azucar muy bien hasta que se integren completamente. Añadimos poco a poco el yogur griego y medio bote de leche condensada. Cuando todo esté homogéneo, tamizamos la harina junto el cacao y el bicarbonato. Mezclamos con movimientos envolventes hasta que, de nuevo, consigamos una masa homogénea. 
Precalentamos el horno a 180º grados durante 15 minutos. Engrasamos un molde con mantequilla y espolvoreamos un poco de harina, para poder desmoldar fácilmente el bizcocho. Horneamos a 180º media hora aproximadamente, id comprobando con el viejo truco del palillo de madera. 

Cuando ya esté enfriado, cortamos el bizcocho en dos capas con un cuchillo grande. Empapamos ambas mitades con leche condensada. Cuando ya se haya absorbido, volvemos a montar la tarta.

Para el ganaché, ponemos en un cazo a fuego lento la nata con el chocolate troceado finamente. Cuando se derrita el chocolate y se mezcle con la nata, lo tendremos listo. Dejadlo enfriar unos 15 minutos antes de cubrir el bizcocho. Y tened cuidado para no manchar de chocolate toda la cocina. No lo digo por experiencia, no...



Lo dicho, animaos a prepararlo, es muy fácil. Cuando lo hagáis, enviad un correo con fotos a theseboobsaremadeforthinking@gmail.com y publicaré vuestra obra de arte en este mismo post.


Priyatnogo appetíta! (buen apetito, en ruso).



Victoria

jueves, 16 de mayo de 2013

Revista Vice


Hace solo un año más o menos que descubrí esta revista tan famosa (yo siempre llego un poco tarde como buena española) y quedé alucinada. No se pueden reunir a más frikis en un mismo lugar del ciberespacio a menos que seas el mismísimo 4chan.
Vice nació en Canadá. En la vida habría imaginado que nada de humor negro y crítica irónica pudiera salir de ahí, debe ser que veo mucho Cómo conocí a vuestra madre y South Park porque sus estereotipos me han hecho mella. Los artículos son diferentes en cada país, así que si no tenéis suficientes artículos hipsterchorra con la web española también podéis revolcaros por la canadiense, por ejemplo.

Mi sección favorita es sin duda la Guía Vice, concretamente la enfocada a "señoritas". Por ejemplo me encantó la "Guía para señoritas para comprar drogas con estilo", el título va al grano. Este artículo ha debido relajar algunas disonancias cognitivas a muchas cachorras de bo-bos (forma fina de llamar a los hipsters).
Todo en este texto es un poema sacado directamente de un glamouroso vertedero, que está lleno de mierda claro, pero en un packaging tan perfecto que... me conquistó. Se nota que hay muchas mujeres escribiendo aquí, y muy estupendas seguro.


Pero no todo iba a ser jauja, también tienen artículos muy serios y decentes sobre temas sociales, bélicos, medioambientales... variedad no les falta.

El diseño de la revista también es de agradecer, que las fotografías retro suelen ser muy divertidas (otras veces solo puedes decir '¡la vihen!' y negar despacito con la cabeza). Portadas muy de shock cerebral, eso siempre.

La sección que nunca entenderé, con el tirón que tiene, es Dos and Don'ts No acabo de pillar el concepto de moda de esta gente, soy una señora de las de antes en el fondo y las cosas demasiado rarunas me dan vértigo estilístico.

Pero, oh, ya me imagino las oficinas de redacción, el Google hardcore de los medios de comunicación. Hay quien sueña con una casita ajardinada y otras con publicar vicios, que igual de complicadas están ambas cosas.

Araceli

domingo, 12 de mayo de 2013

Ser comisario de tu propia exposición, "Alice in Wonderland"

A menudo, la labor del creador de la obra (artista) ocurre por un lado y la de quien organiza el evento (comisario) por otra. Aunque ni qué decir que ambos deben estar muy compenetrados para que luzca tanto el trabajo de uno como el esfuerzo del otro. Hay casos, como el de esta exposición, en los que yo, Violeta Cejas, me lo monto y me lo como sola porque evidentemente no puedo permitirme pagarle a un comisario/productor/director que se encargue de guiar los preparativos y el desarrollo del evento. Esto tiene sus cosas buenas y malas, por un lado la inversión de tiempo es ingente y las responsabilidades recaen todas sobre mí, pero por otro lado puedo cuidar cada mínimo detalle para que esté totalmente a mi gusto, del mismo modo que las satisfacciones, el crecimiento y el conocimiento adquirido al finalizar el recorrido también son enteramente de uno mismo.



Para que os hagáis una idea yo soy mi propia productora, realizadora y mecenas -mentira, de esto último se encarga mi Señora Madre, que aquí la menda no tiene ahorros, ni trabajo ni tampoco donde caerse muerta si no fuera por Paqui Suárez-.

La fase principal y razón primera de montar una exposición es tener algo que exponer -válgame la redundancia-. A la realización de la obra en sí se puede llegar por dos caminos: o bien es obra ya hecha que se escoge y se presenta de manera que más o menos encaje con el espacio expositivo, o bien es obra que se realiza expresamente teniendo en cuenta todos los hándicaps del lugar donde va a ser expuesta.



En el caso de Alice in Wonderland yo lo realicé todo pensando en la estética de la tetería Omundo de Alicia (colores verdes y rojos, ilustración) y en la temática que la rodea (Alicia en el País de las Maravillas, la hora del té, bocados dulces, momentos de reflexión...). Trabajar con estos conceptos sencillos donde predomina la estética y las formas fáciles de representar (vajillas, animales, naturaleza...) siempre agiliza mucho el proceso, pero como yo no me quedo a gusto si no profundizo y me como la olla pues terminé adentrándome muy mucho en la relación de Carroll con sus "amigas niñas". Descubrí sus fotos eróticas de chochitos que no llegaban ni a púberes y la anécdota por la cual Carroll y la pequeña Alicia Liddell tuvieron que romper su relación. Representar esto en los dibujos me perturbaba bastante -y mira que ME FLIPA-, sobre todo porque esta vez quería plantearme la exposición como algo muy comercial, así que descarté ser demasiado sexual.



Cambiando de tema y volviendo al proceso de producción y organización de la exposición, en un segundo término nos encontramos con que: o bien tenemos que darnos algunos paseos y hablar con una poca de gente para gestionar un lugar apañado donde colocar nuestras cositas, o bien, si ya lo habíamos previsto de antemano -como ha sido mi caso- tenemos que realizar las obras teniendo en cuenta los metros que vamos a tener disponibles. De ponerse a pintar formatos a boleo NADA, salvo que seamos máquinas de producir y vayamos a tener obra como para parar un tren, pero como no es lo normal es menester organizarse bien, hacer nuestros estudios y bocetos previos para no hacer mucho trabajo de más.

Cuando obras y lugar están a punto de nieve el resto es sencillo, pero no os engañéis, porque lleva tanto tiempo o más que la labor de producción de la obra.

Llegados a este punto, podría organizarse una inauguración sencillita, invitar a alguna gente de boca a boca y dejar que el tránsito habitual -del bar en este caso- se encargue del resto. Pero, por lo menos a mi, después de mucho trabajo duro me gusta llegar al máximo público posible y ofrecerles un producto redondo, completo, capaz de sugestionar y que no deje a nadie indiferente. Y esto se consigue rizando el rizo con detalles y teniendo mucho contacto con la gente.



En el caso de Alice in Wonderland, aparte de las 22 ilustraciones expuestas diseñé una línea de merchandising para satisfacer paladares exquisitos y dar la oportunidad a quien no tenga la pasta para permitirse una ilustración enmarcada de que al menos puedan llevarse un recuerdo. Esta fase prácticamente se me pisaba con las anteriores y estaba dibujando ilustraciones al tiempo que libretas, haciendo fotos de cada cosa que iba terminando, diseñando chapas, decorando a mano juegos de té, pidiendo presupuesto para enmarcar y haciendo compras por internet. Es mucho más recomendable tener tiempo y tranquilidad para desarrollar todo esto y poder quitar, poner o arrepentirse.

Cuando ya tenemos fotos de todo el material que habrá en la exposición es el momento de ir dejando caramelitos por la red en nuestra fanpage de Facebook, Twitter o Instagram para ir creando expectación en la gente. Un cartel potente y algunos incentivos tipo concurso, o inauguración llena de actividades (conciertos, piscolabis, bebidas baratas o gratis) es éxito asegurado. La gente también gusta de seguir el proceso de toda la historia, no viene mal mostrar alguna fotillo mientras estás trabajando o colocando las cosas. Todas estas estrategias de Social Media están ahora muy de moda y es cierto que la gente les hace bastante caso, pero eso no quita que a nivel promoción haya que hacer algunos esfuerzos más analógicos como imprimir el cartel y colocarlo en algunos lugares estratégicos por donde pueda pasar nuestro público objetivo, algún flyer, mandar algunos e-mails a las redes culturales locales, Guía GO, etc...



Y bueno, ya está todo el trabajo gordo hecho y las semillas sembradas, ya solo queda pulir los últimos detalles: recoger las ilustraciones de la marquetería, preparar la presentación del merchandising, ir a colocarlo todo en el espacio expositivo destacando lo que nos parezca más importante y haciendo las obras lo más visibles posible (preparaos para follones con los enganches, algún cartelico que se pierde con el nombre de la obra y cosas por el estilo...).

¡Y tachán! ¡A disfutar del día de la inauguración! Cada quién tiene una forma muy personal tanto de pasar por todas las etapas que he ido describiendo como en lo que se refiere al trato con la gente, uso de redes sociales y tal. Pero en mi opinión, cuando estás tratando de vender algo tuyo, ¿qué menos que ser agradable? Para mi un día tan primordial como es el de la presentación de mi trabajo no cabe quedarse en casa. Me gusta socializar, hacerme amiga de la gente y preguntarles qué les ha parecido.



Para terminar, yo suelo dar las gracias siempre a todo el mundo varias veces, a quien me echa un cable, a quien va a ver mi exposición y a quien me aguanta cuando ni yo misma lo hago. También sigo incentivando a la gente a que vaya a la exposición durante el tiempo que ésta dura. Verdaderamente, la aventura no se ha acabado hasta que descuelgas tus marcos, recoges el dinero -si es que se da el caso- y empiezas a pensar en un lugar nuevo donde colocarlo todo o en ideas diferentes para llevar a cabo. Aunque entonces... tal vez lo que estemos es empezando de nuevo ;)


Violeta.

miércoles, 1 de mayo de 2013

¡Cómo mola emprender!


Hace un tiempo que me vino a la cabeza la idea de emprender. Tuve unos cuantos momentos de pajas mentales encendidos de bombilla que me subieron la adrenalina, pero la euforia no es buena para los negocios. Ahora con la mente en frío, algo me huele a chamusquina. Esa peste viene de una tendencia actual que anima al emprendimiento sin piedad. Parece que hoy en día todo el mundo tiene que ser emprendedor.
Es cierto que para algunas personas es un camino genial pero joder, no todos tenemos pasta para invertir en nosotros mismos ni la experiencia suficiente para llevar un negocio propio. Es más, no todo el mundo tiene la autoestima suficiente como para superar el fracaso si no sale como esperábamos.

En este cambio de perspectiva me ha influido mucho la reciente confesión de Carlos Bravo (mi blogger favorito de marketing), explicando que su empresa Coguan se iba al garete sin remedio. Si los profesionales lo tienen crudo ¡¿cómo lo tendremos los jóvenes, sin experiencia ninguna?!
Con esto no quiero decir que "emprender es una mierda" como empieza Javier Casares su post sobre la vida del emprendedor. Cada persona es un mundo e incluso en la misma habrá etapas vitales ideales para emprender y otras en las que sea una locura absoluta. Sin embargo no soy la única que ha notado un exagerado empuje desde los medios de comunicación y las instituciones políticas hacia el emprendimiento como forma de buscarse las habichuelas frente a la crisis.

Yo, en mi plan de emprendedora

Ahondando en esta tendencia pienso: ¿y por qué carajo no animan a crear cooperativas? de este modo la gente arriesga menos capital, crea más empleos y unen esfuerzos haciendo las ideas más grandiosas. ¿Cuál es exactamente el motivo de que se empuje a este modelo y no a cualquier otro? Empezamos descartando que se anime a opositar para ser funcionarios porque precisamente están despidiendo personal público, ¡pero es que en el ámbito privado hay muchos modelos de negocio distintos!

¿Qué tiene el emprendedor que no tienen otros modelos de negocio?: 
- Individualismo: tú lo montas, lo pagas y te arriesgas a quebrar.
- Echar más horas que un reloj porque de otro modo no sacas adelante tu start up, y tener que verlo lo más normal del mundo.
Yo en estos valores veo competitividad feroz (y quién sabe si un entrenamiento hacia la normalización de plusvalías "por la supervivencia de la empresa"). Lo que no veo es a una madre de familia emprendiendo, la verdad, y esto no es ni olor a chamusquina ni gato encerrado, es aún peor.

Os lo voy a poner fácil a quienes no tengan mucha formación de género:
- Roles arquetípicos del hombre: fuerza, competitividad, individualismo, sustentación de la familia, autoridad.   Prioridad = Éxito personal.
- Roles arquetípicos de la mujer: colaboracionismo, cuidado de la familia, sacrificio personal.  
  Prioridad = Bienestar de la familia.

Soy de las que opinan que, aunque por imposición sí sean una basura, ninguno de estos valores es malo en sí mismo. El problema viene cuando la realidad actual es así y se apoyan los valores mayoritarios de ellos a los de ellas. Lo que ocurre el 99% de las veces, vaya.


Y bien, ¿dónde está la igualdad de oportunidades en este modelo? No vale para personas con pocos recursos económicos, tampoco para mujeres tradicionales, ni para jóvenes por falta de experiencia. ¿Por qué lo llaman emprendedores, cuando quieren decir empresario de mediana edad y clase alta?

PD: ¡Ánimo para quienes quieran emprender con cabeza!



Araceli